otra cosa
otra cosa no es una novela al uso: es un cuerpo vivo, mutante, que escribe y se transforma guiado por el deseo kuir. Su protagonista vive desplazada por el hambre de cambio, por el deseo de ser otra persona, y así escribe. A través de múltiples voces, formas y tonos, el texto entrelaza experiencias afectivas, lecturas feministas y pensamiento crítico con escenas narrativas crudas, a veces frágiles y otras incendiarias.
No es una novela kuir solo por su contenido, sino porque su propio dispositivo narrativo es disidente: está escrita desde el deseo, el placer y una lengua —el euskera no binario de la versión original— que aquí se reimagina en castellano manteniendo toda su potencia. El lenguaje de Danele Sarriugarte es proteico, como un cuerpo que se rehace una y otra vez: frágil y violento, luminoso y visceral.
«Leer a Danele Sarriugarte Mochales es como entrar en una cocina de madrugada después de la noche y la fiesta. Un relato íntimo y generoso donde la rabia y el deseo se trenzan con el reguetón abajo y el house arriba para decirnos que cuir no es una etiqueta, sino una forma de arder y de seguir en el baile». —Fefa Vila Núñez
«Hay libros que narran el mundo y libros que lo hackean. Este pertenece a los segundos. otra cosa te despeina, es una ráfaga que arrastra etiquetas, géneros y formas de escribir demasiado obedientes. Un artefacto kuir mutante, lúcido y peligrosamente vivo». —Ángelo Néstore
«Crítica y afirmativa. Radicalmente situada y honesta. Una narrativa que localiza en la memoria las violencias primeras de la heteronorma mientras abre un lugar político en el lenguaje para la imaginación disidente, sus prácticas y sus esfuerzos de materialización». —Sara Torres
«Una novela mutante que invita a perrear bien fuerte con el lenguaje. A bajar hasta el fondo de un código lleno de rupturas: con la norma, con las exes, con el canon, con los futuros normativos y, sobre todo, con las jerarquías culturales. Disfruten lo tachado». —Silvia Nanclares
«Su forma de escribir forma de escribir es cruda, directa y sin complejos. Sarriugarte pone en el centro una contundente crítica a la heteronormatividad imperante en los entornos sociales, políticos y en los pueblos pequeño». — Xabier Maeztu, librero de Katakrak
«Danele Sarriugarte tiene músculo en la pluma y siempre escribe para decir algo». —Uxue Alberdi, escritora y bertsolari
«Danele Sarriugarte vuelve como la Sharon Van Etten de Come back kid, sin pedir perdón, abriendo la puerta de una patada y diciendo I’m back, bitches. Una novela mutante sobre la estética de lo anestético, para subvertir las formas de opresión y el contenido del dolor. Sí, ha vuelto, y de qué manera». —Ibai Atutxa, escritor y teórico cultural
«Esta novela mutante está plagada de ecos del universo danelesarriugartiano: una mirada y posición grotesca especial; una narrativa tipo puzzle eficaz, golpes simbólicos, impulsos y dolores de tripa; y unas digresiones literarias tan ramificadas como elaboradas. Viene a cargarse las relaciones (literarias) de sentido común, buscando nuevos significados, sedienta de provocación». —Iratxe Retolaza, investigadora y crítica literaria